Teléfono (664) 104-3599

Antecedentes

 

En un mundo moderno que enfrenta la necesidad de encontrar fuentes sustentables de desarrollo, se ha vuelto una necesidad urgente encontrar nuevas formas de reciclar, reutilizar o extender el uso de los materiales primarios. Con el reto de combatir el cambio climático, internacionalmente se han estandarizado métodos para la medición de la contaminación de los procesos económicos, especialmente aquellos que contribuyen al aumento de los gases de efecto invernadero (GEI).


Fue así como se acuño el término “huella de carbono”, que representa

 

«la totalidad de gases de efecto invernadero emitidos por efecto directo o indirecto de un individuo, organización, evento o producto». Tal impacto ambiental es medido llevando a cabo un inventario de emisiones de GEI o un análisis de ciclo de vida según la tipología de huella, siguiendo normativas internacionales reconocidas, tales como ISO 14064, PAS 2050 o GHG Protocol entre otras. La huella de carbono se mide en masa de CO2 equivalente. Una vez conocido el tamaño y la huella, es posible implementar una estrategia de reducción y/o compensación de emisiones, a través de diferentes programas, públicos o privados – Fuente Wikipedia.


A diferencia de hace menos de 5 o 3 años, existe hoy un consenso internacional más amplio que acepta la existencia del cambio climático y la responsabilidad del hombre como principal causante del mismo. La necesidad de enfrentar esta situación se ha vuelto crucial ya no sólo desde el punto de vista social y ecológico, sino económico, lo cual ha sido –lamentablemente- el factor determinante para que los países más desarrollados estén tomando finalmente cartas en el asunto.


Sin embargo, la responsabilidad no es sólo de gobiernos, sino también de las empresas y de los individuos. En este contexto es que resulta por demás fundamental encontrar la mejor forma, tanto ecológica como económica, de aprovechar los recursos naturales de manera inteligente para beneficio del medio ambiente y de la sociedad.

 

El vidrio: un material versátil lleno de posibilidades

 

El vidrio es un material con cualidades muy especiales por sus propiedades. Es 100% reciclable y 100% reutilizable, lo que lo convierte en una materia o producto que puede reutilizarse y reciclarse de manera indefinida, lo que representa una fuente casi inagotable de oportunidades.

 

Aunque usualmente la gente piensa en el reciclaje del vidrio como un medio para fabricar más vidrio (“vidrio por vidrio”), la realidad es que éste es un material que tiene la capacidad de emplearse para fabricar otros productos no de vidrio.

 

Por esta razón, el vidrio es un material altamente versátil y lleno de posibilidades. Aunque su producción conlleva una huella de carbono, esta capacidad de reciclarse y reutilizarse diluye o extiende dicha huella. No sólo eso, al emplearse como substituto de otros materiales con mayor huella de carbono, reduce su propia huella y puede pasar a generar un efecto positivo en el medio ambiente.

 

Muestras

Contacto
1000 characters left